HISTORIA DE LA ODONTOLOGIA EN COLOMBIA
Durante la conquista y la
colonia las labores odontológicas fueron realizadas por un grupo indiferenciad:
chamanes, brujos, protomédicos y personas del común. El primer practicante de
la odontología en Colombia que ejerció con el aval de una institución fue Pedro
Pablo de Villamor quien en 1564 laboró en el Hospital San Juan de Dios. A éste
le siguieron Rodrigo Enríquez de Andrade en 1639 (usualmente llamado Diego
Enríquez), fray Mateo Delgado (1758), Vicente Román (1758), Nicolás de Leiva
Clavijo (1760), Juan Bautista Vargas, Domingo Rotta y Miguel de Meneses, el
primer odontólogo nacido en Colombia.
En Colombia, este oficio
tomó interés en 1760, gracias a que José Celestino Mutis llegó a la Nueva
Granada y proyectó un plan educativo que buscó potencializar el impulso de
ciencias menores con la creación de colegios o academias de formación y la
enseñanza pública en el Nuevo Reino; sin embargo, su plan se truncó desde los
primeros años de la República hasta finales del siglo XIX.
En 1825, el dentista Francés
Henri Fonvielle trajo al país avanzadas técnicas odontológicas, con el fin de
enseñar su arte a muchos aficionados. Desde ese momento, el término barbero se
reemplazó por dentista.
En 1880 llegó procedente del
colegio dental de nueva york el bumangués Guillermo Vargas paredes, hoy
reconocido como el padre de la odontología colombiana. El 28 de marzo del 1887
fundó, junto a otros colegas, la sociedad dental colombiana. El 1º de junio del
mismo año organizo la primera revista de tipo odontológico colombiana el 2 de enero de 1888 en compañía de los doctores
Nicolás Rocha Caicedo y Alejandro Salcedo, graduados de filadelfia, fundaron el
colegio dental de Bogotá el cual se convirtió en la primera institución de tal
carácter en Suramérica.
El primer Colegio Dental de
Bogotá se fundó en 1888, gracias a Guillermo Vargas Paredes, padre de la
Odontología en Colombia, y a Alejandro Salcedo y Nicolás Rocha Caicedo;
constituyéndose en el primer centro de formación profesional odontológica en
Colombia. Inició actividades el 2 de enero con ocho alumnos y un plan de
estudios de dos años.
En el país el ejercicio de la profesión de
odontología se empieza a regular a partir de la Ley 10 de 1962 “por la cual se
dictan normas relativas al ejercicio de la odontología”, se define quienes
pueden practicar la profesión en el país, instancias que autorizan el
ejercicio, proceso para la convalidación de los títulos y sanciones por el
ejercicio ilegal de la profesión. Posteriormente, mediante la Ley 35 de 1989 se
adopta el Código de Ética del Odontólogo en Colombia, por medio del cual se
abordan aspectos tales como requisitos para ejercer la profesión, principios,
relación profesional con el paciente, sus colegas, con personal auxiliar y con
las instituciones, deberes del profesional; secreto profesional, prescripción,
historia clínica y consentimiento informado, entre otros.
El territorio que ocupa la
actual República de Colombia estuvo ocupado en la época precolombina por
culturas indígenas que habían alcanzado diversos grados de desarrollo,
sobresaliendo los Zenúes, Chibchas, Taironas, Muiscas y Calimas. En estos
pueblos no se llegó a practicar una odontología preventiva o restauradora
propiamente dicha. Sin embargo, se ha podido establecer que las patologías
dentales más frecuentes fueron la atrición dentaria y las odontalgias.
En 1905, se reglamentó por
primera vez el ejercicio de la Odontología, durante el gobierno del General
Rafael Reyes. En 1926, un grupo de odontólogos fundó la Federación Odontológica
Colombiana para fortalecer la profesión gremial, científica y académica. Al año
siguiente se creó la Facultad Nacional de Odontología en la Universidad
Nacional, anexa a la Facultad de Medicina; en 1930, se decretó su organización
y en 1932 entró en funcionamiento. Gracias a la dirección del Doctor Alberto
Gaviria Botero, en 1941 se elevó a la categoría de Facultad Mayor, con el
nombre de Facultad de Odontología. La Facultad de Odontología de la Pontificia
Universidad Javeriana fue la primera de origen privado en el país, fundada por
profesores de la Universidad Nacional de Colombia el 23 de octubre de 1950, que
inició actividades el 20 de febrero de 1951.
En 1958, la Fuerza Aérea Colombiana
incorpora por primera vez en la historia de la Institución un profesional
universitario: Guillermo de Jesús Monroy Patiño, Odontólogo, quien fue
escalonado en el grado de Subteniente al Curso de Oficiales de Escuela del
Cuerpo Logístico y con esa especialidad se incorporaron 10 odontólogos más a la
Institución hasta 1975.
El 16 de abril de 1979, se incorporó el primer
Curso de Oficiales del Cuerpo Administrativo con la participación de mujeres,
entre ellas, las odontólogas Sonia Stella Corredor López, Elvia Patricia
Jiménez Latorre y Clara Isabel Quicazán Sierra. Desde esa fecha y hasta el
2009, han ingresado 33 odontólogos, de los cuales 22 aún están activos. La
Fuerza Aérea Colombiana ha alcanzado grandes logros en el campo de la
odontología, gracias al talento humano y compromiso de sus profesionales, que
inicialmente prestaban sus servicios en las instalaciones del Dispensario
Médico de la Fuerza Aérea. Actualmente, la Institución cuenta con el Centro de
Salud Oral, CEOFA, que en modernas instalaciones y con tecnología de punta
proporciona atención oportuna para suplir las necesidades de los pacientes.
El 10 de enero de
2003, se inauguró el CEOFA, con instalaciones donadas por la Acción Social FAC
Nuestra Señora de Loreto, ubicadas en el barrio Galerías en Bogotá. Es un
centro asistencial especializado en la prestación de servicios de Odontología
General, Odontopediatría, Periodoncia, Cirugía Maxilofacial, Endodoncia,
Higiene Oral, Radiología Intraoral Digital, Ortodoncia y Rehabilitación Oral.
En la actualidad
Colombia ha logrado posicionarse como
líder latinoamericano en el uso de tecnologías en el campo de la
odontología estética y regenta el
camino a nivel mundial como país de
elección para realizarse tratamientos de esta clase. Fama bien ganada debido al
prestigio, nivel educativo, investigación
y competencia con que cuentan los
profesionales de nuestro país. Ya
no es exclusivo de los cirujanos plásticos el adueñarse del mercado turístico
de la salud, nuestro país, ostenta las galas en materia dental al ser de los
mejores destinos, es por ello que el crecimiento económico del equipo
odontológico, conformado por: odontólogos generales, especializados,
higienistas, técnicos dentales y administradores aumenta vertiginosamente con
la ayuda e implementación de la tecnología en la cotidianidad laboral.
Ahora, gracias a la
información de los escáneres intra orales de sistema abierto, se pueden
imprimir modelos en resina con impresoras 3D y fresar modelos en poliuretano.
Así podemos denominar
a Colombia como una potencia latinoamericana en la odontología.
CONCLUSIONES
Se pudo deducir que
los comienzos de la odontología fueron amargos ya que se menospreciaba y no tenía
cierta importancia como lo es hoy día, pero a medida que fue pasado el tiempo
la necesidad de curar los dolores espantosos del ser humano por culpa de las
afecciones de la cavidad oral forzaron a la humanidad más específicos a las
personas a emprender una búsqueda de curas para aliviar el dolor y las
afecciones de la cavidad bucal pasaron desde lo religioso hasta llegar a los
descubrimientos científicos
Se observó que con el
paso del tiempo toda la indumentaria odontológica sufrió cambios para bien
buscando la comodidad del paciente y del odontólogo.
La odontología como
vimos va muy de la mano con la medicina.
En el transcurso del
tiempo de la humanidad las prácticas de extracción de dientes fueron en su
época formas de torturar al agente, por ejemplo fue muy popular en los días de
la persecución de los cristianos.
Gracias a los aportes
de Horace Wells considerado uno de los pioneros de la anestesiología se pudo
dar un cambio rotundo en las intervenciones quirúrgicas de la época aunque en
su demostración fallo sus discípulos creyeron en él y perfeccionaron la
técnica.
Santa Apolonia es
considerada por su valentía y fe como la patrona de los que sufren dolores orales
y de los que curan.
La odontología
colombiana desde sus comienzos ha venido evolucionando poco a poco pero con
eficacia gracias a las iniciativas de Guillermo Vargas y de sus colegas.
El gobierno
colombiano en su constitución se encuentra plasmado en decretos todo lo
relacionado con la legalización de la profesión odontológica colombiana.
Las fuerzas armadas
de Colombia y varias universidades aportaron y lo siguen haciendo para
fortalecer aún más la odontología colombiana por medio de tecnologías,
investigaciones y muchas otras herramientas.
Colombia es
considerada una potencia odontológica en américa latina.
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